Ahora soy una mujer que vive de día, me despierto temprano para ir a trabajar, no me desvelo - aunque igual me es difícil dormir más de 5 horas - paso el día entero en la calle y aunque la gente diga que todo es una rutina, que todo es parte de la apática cotidianidad, yo lo veo de manera diferente...he tenido que vivir miles de cosas en esta vida asquerosa como para dejarme vencer por ella, tomando este postulado aplico inconscientemente la logoterapia de Frankl.
Es curioso saber que el hombre usa ciertos medios como mecanismo de defensa, reacciones que son, no necesariamente parte del temperamento o personalidad de cada cual, pero que sirven para aplacar cualquier dolencia o agresión que suelen darse en esta jungla llena de bestias a la que llamamos mundo.
Personalmente, me considero una persona arisca y malhumorada, sin embargo vivo riéndome de todo lo que me rodea, intento ser amable, trato de manejar mi lado animal [de vez en cuando, claro] y a veces, intento también aligerar el pesado bulto de experiencias mal vividas durante estos 23 años...por eso me río, y me alegro el día que puedo sentarme en cualquier mesa para almorzar a una hora decente - 13 ó 14 horas, recalcando...ya que ahora no tengo tiempo más que para almorzar una galleta y algo de maní - así coma sola [porque esa es mi costumbre] , de hecho me alegra más cuando puedo compartir mi almuerzo con Apito o Atita, de otro modo no me resulta tan agradable sentarme con gente...sonrío mientras miro la copa de los árboles, las plumas de los pollos a la moda que se pasean por mi parque, cuando me cruzo con un baboso caracol, cuando los niños me dicen niña, cuando juegan conmigo y hablan con dulzura.
Hay tantas cosas lindas que poca gente ve y sobretodo, que son más que suficientes como para sonreír así sea domingo o feriado - ojo, debo confesar que de vez en cuando, si le pongo pausa a la película es porque me siento muy mal...prefiero quedarme cantando en pijama y no salir de casa.





































