Saturday, June 21, 2008

Día de quejas

Esta semana fue "La semana de la nube gris". Sí, sé perfectamente que hemos tenido remedos de lluvia más fuertes que en inviernos anteriores, pero no me refiero a eso exactamente.

Cuando hablo de mi nube gris, me refiero a que todo me sale mal, como si me lloviera una nubecita sobre la cabeza. Salgo temprano de casa con un plan maestro, todo organizado, tomando en cuenta todo lo que debo hacer, cuánto demoraré, qué resultados debo tener al acabar...pero al final sólo termino quejándome, tirando todo al piso y buscando algo que por el momento me pueda relajar [Alimento lácteo de Vainilla o Ajinomen, por ejemplo]

Pero ¿qué cosas pueden salir tan mal? Salir de casa más tarde de lo esperado, llegar a la consulta médica y que no te digan exactamente lo que tienes, que el técnico que te hace los análisis sea impertinente, que yo tenga un carácter de merda, que mi mamá no sepa qué decirme, que vaya -haciendo muchos esfuerzos - a la BNP en San Borja para sacar la info para mi trabajo de Arte Latinoamericano [fichado previamente en casa] y que te digan que esos libros se encuentran en la BNP de Abancay -en las salas de Arte y Literatura e Historia y Geografía- y que no están disponibles porque la biblioteca está cerrada, pedir un libro que sí tienen pero que te digan que sólo se pueden tomar notas en sala, que después del largo e inútil viaje te lamentes por no haber visitado a Naná, dormir porque ya no hay de otra [así es, cuando no me siento bien sólo quiero pasarme la vida durmiendo]. Todo junto el miércoles por la mañana. Por la tarde, Verdi había dejado todo el comedor lleno de sus gracias, olores que no puedo soportar. Puntos para Verdura, porque además se comió las esquinas de dos de mis libros.

EL viernes todo parecía salir bien, estaba contentísima porque iba a ir a Bellas Artes - y no voy desde el verano- a recitar a las 7:30 de la noche. Hice todo mi trabajo de Tesis para que la profesora me dejara salir temprano de clase. A las 6:30 salgo de San Marcos...a las 7:30 estaba recién por el Museo de Arte.

Bajé del micro porque ya no había nada que hacer y la calle parecía tan llena de todo que no sabía para dónde correr, ni qué carro tomar, nada! Tomé dos carros y llegué a Metro en busca de leche o cualquier cosa que se le parezca.

[Ojalá esta semana pueda decirle "Chao" a mi nubecita gris]

3 comments:

Octavio M said...

Es paradójico que mientras tú hayas tenido una semana de mierda yo haya tenida una semana increíblemente genial, especial, extraña, peculiar, etc. y que en este momento me sienta como no me sentía hace muchos, muchos meses, al menos en el plano amoroso..
pero bueno, de veras que ya me tocaba.
Ánimos, sonriamos, al menos de mentira ;)

atormentado said...

debe ser triste la vida de la nubecita gris. nadie la quiere. a quien le tocará llevarla en estos dias?.

Hoy (bueno ayer) tuve un dia genial, una visita (tan) esperada por la mañana, tanto asi que mi dia tuvo dos amaneceres.

Cuando otra reuna pizzera?

Clara María said...

Nada amore, ahí estaremos con todos los paraguas del mundo. Hasta que lo bueno llegue.