Sunday, February 18, 2007

Al final

Es salir a la calle y no saber el camino de regreso a casa...tropezar con todo, hasta con la más diminuta de las piedras...me sentí como la amiga de la protagonista de una comedia romántica norteamericana, la típica chica buena gente y chistosa que se anda con una nube negra encima, pero se ríe de eso y el resto, más aún.

Fueron suficientes cosas esta semana, sin embargo dejé de tomarlas en serio, pues era todo como un sueño sarcástico y gracioso en el que al final me reía de mi torpeza...¿cómo no recordar mis rajes frustrados, esos en los que cada vez que se me ocurre hablar mal de alguien - cosa poco frecuente - lo tengo detrás mío? quien sabe...tal vez sean cosas dignas de un espíritu totalmente sincero [vaya consuelo...ja!]

Tal vez llegué a sentirme como Brigitte Jones, primero llegar a la entrevista de trabajo y que por los miserables carnavales terminen mojándote, en seguida salir y tropezarte con todo por andar pensando en él que nunca termina con la farsa y sigue haciéndote creer que todo puede funcionar - mejor de lejos, claro - luego volver a casa y saltar como loca por el café, buscar los cigarrillos en los lugares más insospechados y que al final los veas sobre el escritorio, luego almorzar un chorizo porque no hay nada más en el refrigerador, quedarse dormido y al despertar ver cinco llamadas perdidas en el celular, de números desconocidos y como todo iluso pensar que puede haberte llamado un milagro - pues es mejor que pensar que alguien llamaba preguntando por otra persona que no eras tú.

Menos mal que el final llegó y fue todo muy simple: "Chao, ya nos volveremos a ver", eso que suena tan ambiguo y poco factible es lo que nos hace unos fonámbulos totales...por eso salí a la calle apenas me invitaron a salir; dejé el pijama, dejé el café, los libros y las chanclas y fui...como un animal salvaje con el instinto atrofiado por la sensibilidad, una bestia que no se adapta a la civilización.

Es fácil reconocer mi estado crítico por el maquillaje y el color de la ropa, pero en esos momentos ando tan fuera de mi que en sólo tres cuadras tropecé cuatro veces, cerré la puerta de la combi con el brazo del cobrador afuera y me enganché con una correa...menos mal que no volví a dejar el cigarro encendido dentro de mi bolso, ni caí sentada en medio de la plaza...podría concluir que mi actitud matonesca es tan efectiva que con tanta torpeza me hace reír y olvidarme de los afectos por un minuto bastante prolongado.

9 comments:

SOPHIA said...

Ya recuerdo, eres fanática de Montserrat. ¿Leiste el post en zonadenoticias titulado Las tres respuestas de Montserrat Álvarez?

http://zonadenoticias.blogspot.com/2006/01/tres-respuestas-de-montserrat-lvarez.html

Un poco antiguo pero...

Antonia Katz said...

Y yo ayer estuve en un bar tomándome unas cervezas. Hubo momentos en los que como Franz, (La insoportable levedad del ser, Milán Kundera) quise “callar y no decir ya nunca más una sola frase…” y así estuve mucho tiempo.
Luego de ese tiempo, hablé y hablé y hablé mucho. También escuché otras razones, otros puntos de vista, otras historias.
Hay momentos en que siento vértigo y me asusta no saber cuándo se detendrá esta sensación.

Un abrazo
(simpática la cara de tu perfil, nunca he podido hacer un pescadito con la boca como tú)

KuruPicho said...

Ya te sakè el parche en nuestro blog, saludos

El NeuroTransmisor said...

ké tal día... a ké se deberá ke a veces los días son tan cagados con uno que no hace nada para merecerlos.

SOPHIA said...

oye rara pp te voy a poner en mis links. Es divertido leerte. Chau rara pp

Naná said...

amore...
camina sin cuidado como siempre...
con los tacones y la falta arrastra

porque vives..
dejemos las conversaciones en la plaza...
ke no nos sigan más....

Pepefina said...

Sí lo leí! y no soy rara...sólo que no tengo vergüenza de nada ;)
te linkeo chicaaaaa

eme said...

hasta con tus torpezas eres graciosa...pero no entiendo como puede alguien dejar un cigarrillo prendido dentro de la cartera. ¿?

**** ya vi la pela, lindísima!! se hizo esperar pero valio la pena**** Te debo tu Cd y otros que me pidas porque me quedé mucho tiempo con Betty.

Pepefina said...

ya ps!!!!! ya era horaaaaaaa!!! Extraño esa película [También Cinema paradiso y Amelie...Luis enrique, devuelve pe!]
Sí se puede dejar el cigarro prendido ahi, cuando llevas como tres días sin dormir y prendiendo un cigarro tras otro y viene una amiga tuya, muy electrica ella y te dice: préstame tu cuaderno y metes la manazo para sacar las cosas del bolso y luego:
- oye, no te había dado mi pucho??? - no no, a mi no
- Carajo, entonces se me cayó
- A ver, vamos a buscar
- Nada...
- Bueno, no importa...gracias por tus apuntes
- De nada
Abres la bolsa y ves que de pronto algo huele raro, pero por suerte, no quema nada ;)