Monday, January 01, 2007

Rompecabezas (final)

Llegué a casa al amanecer, totalmente desconsolada, pero resignada a la vez y volví a caminar por ella, esta vez tan vacía...mirando todo como si fuera nuevo o como si en cada rincón estuvieras tú...Teniendo la certeza de que vendrás a Lima cada verano, a buscarme de nuevo por la noche para ir al malecón, que llamarás y escucharé tu voz con ese dejo argentino que tanto me gustaba oír en ti, contándome lo que hacías por allá, hablándome de los bares y el rock, de la calle corrientes - esa que imaginaste como mi segundo hogar- en la que me veías corriendo contenta por todas las cosas lindas que ahí encontraba: los libros, los discos, los cigarrillos, el Luna Park...todo.

Ahora, trato de seguir...de encontrar esas piezas que se fueron contigo y sobretodo, de acordarme lo que leí en un cuento de Fuguet: "Es como si todo fuera una vieja película que ya no le interesaba volver a ver".

1 comment:

Jorge said...

Me gustaría que tus textos fueran de ficción, pero me temo que los has escrito con sangre.
En este último presupuesto, ¿a qué echar mano?, decir que me han emocionado; que un poco me avergüenza compartir la nacionalidad con el que se ha marchado y en ese punto nada más implica alguno que otro matiz en la cultura doméstica; que nadie es dueño de nadie; que nadie enseña a nadie, todos aprendemos juntos; que lo mejor aún no te ha pasado; que tu añoranza por la calle Corrientes podría equivaler a la que tengo por el Cuzco, que quizá nunca conoceré.
Corazón, sí que has corrido contenta por la calle Corrientes y volverás a correr muchas veces más, seguramente más contenta aún, como corren las que están hechas de madera de ley.
Que algunos paréntesis de inconsciencia te traigan felicidades en este año.